No sin mi consentimiento.

SANTIAGO ARENADO

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Algo está cambiando. La normativa, a nivel europeo para la protección de datos de las personas es ya una realidad. Los países han tenido tiempo para adaptar sus leyes en esta materia y el cambio ya ha llegado. Un cambio que afecta, y mucho, a las hermandades como asociación pública de personas.

A partir de ahora, ya no será posible hacer público ningún dato o fotografía de cualquier hermano de una cofradía si no existe el consentimiento expreso. El cofrade y experto en esta materia y profesor universitario del CEU Felipe García de Pesquera recalca lo más importante de esta cuestión: “Debe existir la manifestación de voluntad clara e inequívoca de uso de los datos del hermano por parte de la hermandad, ojo, clara e inequívoca”; es decir, por escrito y rubricado.

Hasta ahora, las hermandades aplicaban el consentimiento tácito a la hora de hacer uso de los datos. A partir de ahora, tiene que pedir a todos sus hermanos que firmen una autorización para el manejo y cesión de sus datos.

Ejemplos hay muchos: para un censo a un candidato a unas elecciones, a la compañía de seguros de los costaleros o, simplemente, y este tema es muy importante, para aparecer en el boletín, “nadie que no quiera aparecerá en el boletín o en la página web o en las redes sociales de la hermandad, solo podrán hacerlo en las áreas reservada para uso exclusivo de los hermanos, pero no para todo el mundo”.

Las hermandades deben tener el consentimiento expreso del hermano para publicar sus datos.

Respecto a las listas de la cofradía expuestas los días previos a la salida, ocurre lo mismo. No se pueden publicar los nombres de los nazarenos sin su consentimiento expreso. Algunas cofradías han optado por señalar con las iniciales del nombre y apellidos del hermano su lugar en la cofradía.

Sin embargo, para el profesor García de Pesquera, “el mayor problema lo tenemos con los menores de edad, que en este caso es hasta los 13 años”. Respecto a los menores de esa edad, deben dar el consentimiento el padre, madre o tutor; y, “en el caso de padres separados, que lamentablemente hay muchos, deben firmar los dos el consentimiento. Muchas veces los menores son utilizados en conflictos matrimoniales y la hermandad se puede ver afectada”.

Otra de las novedades que traerá la ley será la creación de una nueva figura: el delegado de protección de datos, alguien encargado de la privacidad. Será una figura obligatoria en función del volumen de facturación o en el manejo de datos sensibles, como pueden ser las hermandades y cofradías. “Las hermandades deben trabajar ya en esto porque el próximo 25 de mayo será plenamente aplicable, por lo que el periodo de reparto de papeletas de sitio puede ser un buen momento para dar a firmar a los hermanos estos consentimientos expresos”.

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