La saeta es un rezo hecho cante del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. Y como decía San Agustín, el que reza cantando reza dos veces.

FRANCISCO JAVIER MONTIEL

0
1201

La saeta flamenca había vivido una edad de oro en el primer tercio de este siglo XIX con nombres de saeteros sensacionales, como Centeno, El Gloria, La Niña de la Alfalfa, Pepe Pinto… A esta edad de oro siguió una pequeña etapa de crisis y desconcierto que finalizó con la aparición de grandes saeteros como La Niña de los Peines, Caracol y Antonio Mairena, entre otros.

A finales de los 80, José Medina Castro, saetero consagrado y estudioso de la saeta, manifiesta a Juan Palacios Ávila, por aquel entonces Teniente Hermano Mayor de la Hdad. de la Sagrada Cena, la necesidad de crear una Escuela de Saetas para preservar lo que debía ser este cante que nos han legado nuestros antecesores. A juicio de José Medina, se llegaban a escuchar algunas saetas que desmerecían lo que debía ser este cante. Se notaba la deficiente interpretación y métrica incorrecta. Ante esta situación, José Medina, movido por esta inquietud de preservación de lo puro, tuvo la genial idea de ofrecer este proyecto a su querida Hermandad de la Cena.

El proyecto se aprueba en cabildo de oficiales en 1991, nombrando director a José Medina, hermano de la corporación; y como representante a Juan Palacios, que asume además las funciones de secretaría.

El 25 de enero de 1992 se inaugura oficialmente la Escuela, para lo cual se celebró en la Iglesia de Ntra. Sra. de Consolación, Los Terceros, un magno acontecimiento en torno a la saeta. El primer curso contó inicialmente con la asistencia de 11 alumnos.

La Escuela de Saetas de la Hermandad de la Cena es una de las más antiguas de España, aunque con anterioridad se había creado otra en Marchena, gracias a los desvelos del cofrade Roberto Narváez.

Inicialmente, las clases se desarrollaban en la sacristía de los Terceros, sede de la hermandad. Con el tiempo, y dado el incremento de alumnos en cada curso, se vieron obligados a realizar las clases en la propia iglesia, donde se encuentran las imágenes titulares de la Hermandad de la Sagrada Cena. Esta ubicación es el marco más adecuado para que los alumnos puedan elevar sus rezos, con la mirada y el corazón puestos en Ellas.

El curso comienza en el mes de octubre y las clases se imparten los sábados de 16:30h a las 19:00h, finalizando dos semanas antes de Semana Santa.

Los alumnos pueden escuchar y aprender los diferentes estilos sevillanos de saeta, siendo estos: seguiriya, seguiriya y sus cambios, martinete, carcelera, toná y debla. También se les enseña historia del cante, protocolo de vestimenta y cómo se debe actuar, ya sea en una exaltación, pregón, salida a un balcón, etc.

Al final de cada curso, la dirección de la Escuela junto con los profesores analizan la evolución que han ido teniendo todos los alumnos inscritos y considerando que debe reconocerse tanto el esfuerzo como la trayectoria de todos, premian a sus mejores alumnos. Para ello, se realiza un acto en el que el Hermano Mayor de la Corporación, les hace entrega del reconocimiento al saetero o saetera con mejor trayectoria, con mayor proyección y el premio por su esfuerzo en el aprendizaje. Terminaba el acto con el tradicional Pregón del Saetero, a cargo de un alumno, designado por la dirección y profesores de la Escuela.

El objetivo de la Escuela no es otro que enseñar a los alumnos todo lo relativo a la saeta, este cante tan peculiar y arraigado a Sevilla, e intentar guiarlos adecuadamente para que, a través de las clases y actos programados, lleguen a alcanzar un nivel mínimo de preparación que les permita interpretar la saeta de forma digna. Con esto se consigue la finalidad inicial de conservar en Sevilla este singular y único tipo de cante, que es la saeta.

En 2010, la Escuela de Saetas nombra una nueva dirección compuesta por José Manuel Humanes Romero y Manuel Francisco Guzmán Álvarez, que cuentan con el apoyo en el área artística de los profesores Rosario Herrera Toro, Ana Pérez Bermúdez y Álvaro Carrillo Alfaro. Todos ellos reputados saeteros y conocedores de los distintos estilos de saetas y su historia.

Por la escuela han pasado más de 500 alumnos y se han formado saeteros de gran renombre como Manuel Vázquez Lombo, Diego Benjumea, Miguel Ángel Lara ‘El Canario’, Ángel Fernández Díaz, Fernando Caballo o Jesús Ponce. También han sido muchos los saeteros que han colaborado en las clases, tales como Pepe Peregil, Pili del Castillo, Paquita Gómez, Angelita Yruela, Manuel Loreto, Aroa Cala o Manolo Cuevas.

En los 27 años de existencia de la Escuela sus alumnos han tenido la satisfacción de poder participar en pregones, exaltaciones, recitales de saetas, besamanos, besapiés, quinarios, septenarios, triduos, subida de imágenes a sus respectivos pasos, presentaciones de carteles, agrupaciones y asociaciones cofrades, televisión y radio, tanto locales como autonómicas y nacionales, tertulias cofrades, etc. Y no solo en Sevilla capital, también han rezado cantando en Cáceres, Málaga, Barcelona, Avilés e incluso fuera de España, en Italia y Polonia. Todas estas actuaciones, por supuesto, son de carácter completamente altruista. La labor realizada por la escuela ha sido premiada con el Nazareno de Plata por la Peña Cultural Albores. También recibió un premio concedido por la Agenda El Cofrade, en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, por haber destacado en el ámbito cofradiero.

No podemos olvidar los premios recibidos por algunos de los alumnos, como el que recibió la pequeña Clara Beltrán, en la Tertulia Cofrade Torres Macarena tras el concurso de saetas para menores; entre otros muchos recibidos por sus alumnos.

La Escuela de Saetas de Sevilla tiene las puertas abiertas para todos los que estén interesados en conocer esta bella forma de rezar cantando.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here